QUIENES SOMOS

Noticias

Enterate de todo lo que pasa.

NADO SINCRONIZADO: Las seis cordobesas danzarinas que ponen poesía al movimiento

NADO SINCRONIZADO: Las seis cordobesas danzarinas que ponen poesía al movimiento

Las seis promedian los 15 años y son capaces de desplegar en el agua una hermosa combinación de natación, danza, gimnasia y destreza. Al ritmo de la música interpretan una realidad artística admirable, capaz de capturar la atención y emocionar.

Las Juniors Catalina Ottonello y Carola Moriningo (15 años), y las Juveniles A Serena Farja (14), Morena Lloret (15), Delfina Arrieta (15) y Virginia Romero Favaro (13), son esas jovencitas capaces de hacer poesía con el movimiento. Claro que esa poesía tiene miles de ensayos, de lunes a sábado en la pileta del estadio Kempes, bajo la dirección de Nadua Farja.
Ahora, ¿por qué?

“Nado sincronizado es un deporte que no mucha gente lo conoce, pero cuando lo ve se emociona. Es hermoso, entrar al agua, el uso del cuerpo, la composición, todo es fantástico -asegura Catalina Ottonello-. No tengo definido a dónde me gustaría llegar, sólo sé que me gustaría seguir y ver hasta dónde puedo llegar”.

Carola Moriningo, una de las mayorcitas, asegura que “lo que más me apasiona del nado sincronizado es entrar al agua, competir, mover las piernas, el equipo, sentir esa sensación de que es lo que realmente me gusta. Aunque a veces no tenga tantas ganas de entrenar, entro al agua y me encanta y sé que me quiero dedicar al nado sincronizado. Es algo importante para mí”. Claro que no sólo disfruta sino que también sueña: “me gustaría ir a un Sudamericano o entrar a la Selección, y en un futuro llegar a unos Juegos Olímpicos. Realmente me gusta mucho lo que hago”.

Serena Farja tiene 14 pero habla como si tuviera 18. “Lo que me gusta del nado sincronizado es el ámbito del torneo. No sólo competir, sino la preparación y lo posterior, y también el expresar una rutina y que a la gente le guste. Todo ese armado de cómo podemos expresar. Cuando intentamos innovar en los entrenamientos, o grabamos videos y los vemos, todo eso de ‘inventar’ para llegar al otro y que llegue el momento de expresarlo es maravilloso. Y el grupo que tenemos es muy unido. Es un deporte muy fácil de dejar por la dificultad, y por las condiciones que vivimos haciendo el deporte, pero el grupo une mucho”, asegura.

No ha pensado mucho en hasta dónde le gustaría llegar, pero una idea tiene: “nunca fui de tener los objetivos muy definidos a largo plazo, pero a todos los deportistas se les cruza unos Juegos Olímpicos. Apunto a algo más cercano, un Sudamericano o algún torneo importante. No lo tengo muy definido”.

Morena Lloret, con 15 años otra de las Juveniles A, siente que lo que le “apasiona del nado es la adrenalina que genera el deporte en sí, la superación, la motivación que te da, porque al ser un deporte en el que te tenés que desarrollar en muchos ámbitos, el lograr superarte y mejorar en cada uno de ellos, y ver los resultados, es muy lindo. Y el trabajo en equipo, somos un equipo muy lindo, muy unido y ayuda mucho”.
Sobre su sueño, “sería estar en una selección de otro país, porque voy a tener más oportunidades, y llegar a los Juegos Olímpicos”. 

Para Delfina Arrieta (15 años, Juvenil A), lo que la “inspira y motiva del nado es que es una combinación de varios deportes que me gustan, como la danza, la gimnasia, es una mezcla de varios deportes. Y por el grupo en el que estoy, por la relación que tenemos entre todas”.
Y si bien “nunca me propuse realmente un objetivo en el que piense en cada entrenamiento y esté enfocada, sí dije que algún día me gustaría ir a unas Olimpíadas”.

Finalmente, a Virginia Romero Favaro, de sólo 13, le encanta “es poder aprender cosas nuevas en cada torneo. El grupo de chicas con las que entreno somos muy unidas. Conocí el deporte casualmente, cuando tenía 5 años y vi unas chicas que estaban subiendo por una tela en el agua. El nado sincronizado es un deporte que te puede abrir muchas puertas”. Y agrega: “Me gustaría llegar a unos Juegos Olímpicos, sentir esa sensación más allá del resultado. Lo más importante no es el podio, sino el camino que recorrí y el esfuerzo que le puse para estar en ese Juego Olímpico soñado”.

Ellas son la elite del nado sincronizado (o natación artística) de Córdoba, una responsabilidad que recae en el físico y la mente de estas pequeñas danzarinas del agua. Y aunque recién rondan los 15, danzan, bailan y emocionan con sus series al ritmo de la música. Y sueñan con llevar su poesía en movimiento tan alto como puedan. Tan alto como los cinco anillos.

Volver a Noticias de NATACIÓN