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GOLF: Juan Ignacio Gil, Head Coach, el moldeador de golfistas de la AAG

GOLF: Juan Ignacio Gil, Head Coach, el moldeador de golfistas de la AAG

El riocuartense Juan Ignacio Gil (*) tiene un puesto clave en el desarrollo del golf nacional. Es, desde 2015, el Head Coach de la Asociación Argentina de Golf, la persona que baja las líneas de trabajo para los principales referentes juniors de país, a través de los coaches de las Federaciones regionales, y marca las pautas de trabajo de los planteles nacionales.

Este martes (19.30), el ex profesional (entre 2006 y 2010) estará contando en el ciclo de charlas de la Federación de Golf de la Provincia de Córdoba (FGPC) las diferentes etapas que debe sortear un junior para insertarse en la alta competencia. Para sumarse a la plataforma y asistir, puede solicitarse vía email al escuela@fedegolfcba.com.ar.

“Lo que voy a hablar es de la formación de un junior y de las diferentes etapas por las que pasa para formarse como un jugador de golf, pensando en lograr ser un jugador de alto rendimiento. No tanto desde lo técnico, sino desde las diferentes etapas, la formación del carácter y la disciplina”, señala “Juani”. “Las etapas son iniciación, especialización y una última etapa que es de profesionalización, que no tiene que ver con un estatus sino con una forma de entrenar, la cabeza puesta en entrenar y competir como un profesional”, detalla.

Claro que “hay jugadores que de alguna manera están hechos, que tienen una personalidad tal que la competencia les termina elevando la vara y rinden por encima de sus posibilidades. Pero eso se forja y se trata de trabajar con el cambio y de inculcar ciertas particularidades en el carácter de cada jugador. Por otro lado hay muchas cosas que son innatas, aspectos de personalidad y que vienen desde la cuna. Todo el resto obviamente que se trabaja y se trata de potenciar”.

En función de este concepto, ¿el campeón nace o se hace? “Hoy el golf mundial está tan competitivo que hay que tener un poco de las dos: nacer con ciertas condiciones pero después te tenés que formar porque si no te quedás a la mitad. Con el talento no alcanza. Me parece que lo importante son ciertas características de la personalidad de un campeón. Lo que a un campeón lo diferencia del resto son aspectos de su persona, de su carácter, no tanto de su talento. Todo lo que hace a su talento, aptitudes físicas o técnicas, es muy fácil de formar. Hoy no hay dudas en esa parte del camino, la parte difícil es justamente las características de personalidad y de carácter. Siempre digo: ‘dame una persona con la personalidad y el carácter para afrontar las dificultades que tiene el alto rendimiento, que después todo el resto (físico y técnica) es la parte fácil de trabajar y de alcanzar’”, afirma el Head Coach de 38 años.

En ese proceso de crecimiento y de búsqueda de la excelencia, hay que diferenciar “el ganar” con “lograr la mejor versión”. “Ganar es otra cosa. Muchas veces todo lo que tiene que ver con procesos no apunta a ganar. Ganar es para muy poquitos, y para una semana particular, y se tienen que dar un montón de factores para levantar una copa. Hay jugadores que son más ganadores que otros, son los que cierran mejor los campeonatos, se ven ganando y se sienten cómodos con esas situaciones. Pero el trabajo es un proceso, de mejora, de levantar la vara y de poder hacer que el jugador entienda que todo el día tiene que trabajar para lograr su mejor versión. Ganar va a ser una consecuencia de todo eso, pero bajo ningún punto de vista, en edades formativas, tiene que estar enfocado, ni el jugador, ni el coach, ni el padre, ni nadie de su entorno, en ganar. El alto rendimiento vive de los resultados, pero lo importante es que en el día a día no se trabaje con esa guía. A eso no lo controlamos, entonces todos trabajamos inmersos en el proceso con la cabeza en lo que podemos controlar y hacer. El ganar tiene muchas aristas, así que no es recomendable que la cabeza esté puesta solamente en ganar, generaría expectativas falsas, traería frustraciones y llevaría a perder confianza y sacar la cabeza del foco”, analiza.

Para Juan Ignacio Gil, “el proceso de formación de alto rendimiento es a largo plazo, tiene muchas etapas. Arbitrariamente pusimos tres, no desde el status pero sí desde la manera de entrenar y pensar del jugador. Hay un montón de libros que hablan de más etapas. Quiero que se entienda que el proceso y la formación es a largo plazo, con un montón de gente relacionada a ese junior que cumple roles fundamentales, y que es sumamente importante entender esos roles, entender el momento del junior, y que la cabeza en el día a día de todas las personas involucradas, estén puestas en seguir mejorando y levantando la vara en el rendimiento de este jugador”.

(*) SOBRE JUAN IGNACIO GIL
Como jugador representó repetidas veces al país, ganó torneos por Sudamérica. Compitió en Campeonatos Sudamericanos. En Argentina ganó torneos de menores nacionales y la Copa La Prensa, que es el Abierto del Sur para aficionados. Fue profesional entre 2006 y 2010. Obtuvo triunfos en el Tour de las Américas, compitió en Europa, Estados Unidos y fue dos veces top-15 en Orden de Mérito del Tour de las Américas. En 2010, a raíz de un problema en la vista, dejó de competir y encontró su nueva pasión: la enseñanza. Se inició en el Río Cuarto Golf Club y a los seis meses recibió un llamado de la AAG para unirse al staff de coach nacionales. Lo hizo en 2011 y en 2015 fue nombrado Head Coach del Alto Rendimiento de la AAG.

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