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JUDO: Agustín Gil, de la recomendación médica, a ser atleta panamericano en Santiago 2023

JUDO: Agustín Gil, de la recomendación médica, a ser atleta panamericano en Santiago 2023

El judoca cordobés Agustín Gil será una de las presencias argentinas aseguradas en los próximos Juegos Panamericanos de Santiago de Chile 2023. Su victoria en los últimos Juegos Panamericanos de la Juventud, en Cali 2021 le dieron el derecho a representar al país en la segunda cita de relevancia en el calendario olímpico.

Poco hacía pensar que el judoca tendría, por recomendación médica y en un plazo relativamente corto de carrera, una proyección como para permitirle aspirar a ser un atleta olímpico en los Juegos de París 2024.

“Empecé por una recomendación médica, porque si no hacia deporte iba a padecer de sobrepeso. Primero hice básquet, y como mi viejo vio que no me pasaban la pelota, me sacó de ahí. En una reunión de la Confederación de Deporte lo conoció a Carlos Loforte, presidente de la Federación Cordobesa de Judo, y charlando, mi viejo me mando a una clase. Tenía 4 años”, recuerda Agustín.

“Al principio no me gustaba, y con el tiempo eso cambió. Vieron que tenía un poco de potencial y empecé compitiendo en la LIJI, después en torneos cordobeses, vinieron los provinciales y cuando vieron que podía apuntar a más, me preparé para un Nacional en 2009 o 2010. Ahí, para dar un salto más de calidad en la parte competitiva, empecé a entrenar con Andrés Loforte. Lo hicimos hasta 2018 y ahora estoy con Jorge Lencina”, cuenta.

En 2014 todo cambió para Agustín. “En 2014 se hizo en Córdoba el Campeonato Panamericano de Judo, y vimos que, ganando un par de luchas, participando en campos de entrenamiento y ganando Nacionales, podíamos clasificar al Panamericano, en la +64 sub 15. Era complicado porque participaban chicos de mucho peso. En la final enfrenté a un brasileño que pesaba 150kg y yo pesaba 74 kg, y ¡lo terminé ganando! Ese fue un logro muy importante, mi primer logro internacional. Le gané por las sanciones porque era muy complicado tirar a una persona de ese tamaño, me sacaba dos cabezas. La lucha fue bastante pareja. Cuando gané no lo podía creer. Tenía muchas cosas en contra, pero con el tiempo caí en la cuenta”, valoró.

Para él fue un triunfo inolvidable y lo califica como “hazaña”. “Sí, ganar el torneo era una hazaña porque salté de un Nacional a un Panamericano. Todo era muy nuevo para mí, había chicos que competían en Panamericanos desde los 10, y yo arranqué más tarde de lo habitual en este nivel, a comparación del resto”, afirma.

Aún con el hándicap del tiempo, Agustín ha logrado meterse entre los mejores del continente en su categoría (-81kg) y le da vuelo a sus sueños. Sueños que a medida que pasa el tiempo y siguen los podios, se convierten en metas alcanzables.

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