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NICOLÁS DE LILLO, EMPRESA & DEPORTE: “El deportista argentino vive las cosas y las hace con pasión, siempre se reinventa y sale adelante”

Nicolás De Lillo tiene apenas 31 años y tiene muy arraigado en su ADN el gen emprendedor de su abuelo. Por eso, por estos días, mantiene el mismo empuje para representar la tercera generación de empresarios de Capilla del Monte. Magister en administración de empresas, se ríe del mito de que la tercera generación en una empresa familiar “las choca”, y asegura que “hasta ahora venimos haciendo las cosas bien”.

“Mi abuelo, en su época, fue un emprendedor. A los 6 años arrancó vendiendo limones en los trenes en Buenos Aires, y siempre fue de hacer negocios. Hoy estamos diversificados en el rubro inmobiliario, en la construcción, en energía y en el turístico”. Además de lo ‘heredado’ de familia, también se animó a emprender por su cuenta en tecnología, a desarrollar su propia marca de ropa, en gastronomía y consultoría de empresas familiares.

En ese camino, De Lillo ha generado un vínculo entre sus empresas y el deporte. 
¿Por qué, Nicolás? “El deporte es algo sano, saca a los chicos de la calle. Enseña disciplina y compañerismo, sobre todo los deportes más populares. La gente se refugia en los clubes, y desarrolla el trabajo en equipo, el compañerismo, es algo que es bueno”, reflexiona.

Y continúa: “Siempre fui de hacer mucho deporte, tenis, básquet, fútbol, taekwondo, ping pong. En lo que podía me metía, y la vida de club me gustaba por compartir con mucha gente de distintos niveles sociales y culturales. Por otro lado, el deporte te abre puertas también”.

-Tenés presencia de marca en el deporte sobre todo con el Apart Hotel del Cerro.
-Sí, eso refuerza la promoción del lugar, nos hacemos conocidos. Capilla del monte depende mucho del turismo, y por la situación del país, está muy golpeada la parte turística, se nota la crisis. A través del deporte vienen al complejo, conocen el lugar y después, vuelven.

-¿Qué tiene el empresario del deportista y tu faceta de deportista del empresario?
-Algunos deportes que practiqué fueron individualistas, como el tenis y el golf, pero también hice deportes en equipo. Estos deportes me enseñaron que uno solo no puede, necesita personas, un buen equipo de trabajo. El deporte me enseñó a laburar en equipo, a formar un bueno equipo de trabajo con buenas personas.

-Toda una enseñanza.
-Además te enseña a tomar decisiones frías, a no llevarse por lo emocional, a hablar las cosas de frente. ¿Vamos por este objetivo? Ponemos garra, vamos para adelante, por más que las situaciones no sean favorables. 

-Muchos hablan de la “tolerancia a la frustración”.
-Totalmente. Al principio me costaba mucho manejar la frustración, los nervios. Pero te enseña a tolerar la frustración. Aplicado a la empresa, si no alcanzamos los objetivos, en lugar de frustrarse, tenemos que analizar qué pasó, dónde podemos ajustar para alcanzar el próximo objetivo. Y lograr que tu gente no decaiga. Si la cabeza se frustra, después lo transmitís al equipo. Hay que sentarse con el equipo y ser humilde, no creer que te las sabes todas. Hacer que participen. Insisto, nadie se salva todo.

-El otro aspecto que enseña el deporte, es a tomar decisiones.
-Y a ser proactivo. Analizo y voy. ¿El objetivo se perdió? Bueno, corregimos rápido. Hoy la parte de información y tecnología es tremenda y mucha, pero hay que saber usarla. Hay que saber que la tecnología no va a reemplazar al factor humano. Hay que usarla para tomar decisiones, pero tengo que capacitar las personas para que puedan manejarla. La educación es fundamental.

-¿Es fácil encontrar equipos de trabajo eficientes?
-No, cuesta mucho conseguir mano de obra calificada, más en el interior. Por eso tomamos gente que tenga ganas de aprender y los formamos nosotros. Antes un playero despachaba combustible y nada más, y ahora es un “vendedor de playa”. Nosotros formamos a los chicos, los capacitamos en ventas. La formación es muy importante.

-¿Por qué Capilla del Monte?
-Cuando nosotros arrancamos mi abuelo conoció Córdoba, vinieron acá por una cuestión de salud de mi tío (tenía asma). Capilla era un pueblo muy chico, e hicimos una diferencia importante. Hoy seguimos apostando a Capilla por el cariño que le tenemos al pueblo. Es donde elegí crecer, tiene cosas muy lindas. Seguimos apostando acá porque es el lugar que elegimos para vivir. La gente de acá se merece cosas copadas. 

-¿Qué encuentra la gente que viene como turista a Capilla del Monte?
-Lo mismo que vieron mi familia y mis amigos, acá se vive a otro ritmo, se descansa mejor. Es un ritmo más tranquilo, otra calidad de vida. Venís de la vorágine de la gran ciudad y acá bajás 200 cambios. Se duerme la siesta, la gente corta al mediodía, todo es más reducido, pero la calidad de vida de acá es increíble; el verde, las montañas, el aire, es algo muy lindo.

-Volviendo al deporte, ¿qué referente del deporte te inspira?
-La Selección Argentina, Messi, ese ejemplo de seguir apostando, de no bajar los brazos y darle para adelante. Todo deportista argentino tiene un plus en comparación de los otros. Tiene una garra increíble y no baja los brazos. Nalbandian, Messi, Ginóbili, Los Pumas, todos van hacia adelante. El deportista argentino tiene ese plus, vive las cosas y las hace con pasión. Siempre está reinventándose, y en la empresa debemos hacer lo mismo. 

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