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Lorena Romano, pasión y compromiso por el básquetbol

Lorena Romano, pasión y compromiso por el básquetbol

Lorena Romano es riojana de Chepes y vive el básquet con intensidad. Su historia está escrita en una pelota naranja y construida sobre un rectángulo. Desde su niñez ha absorbido los valores y las experiencias en este deporte con pasión; y quizá por eso el básquet la llevó de la mano hasta ser entrenadora de Unión de Unquillo, y encargada de la rama femenina en la Asociación Cordobesa de Básquetbol (ACBB).

“En Chepes, uno de los clubes más grandes es el River Plate. Toda mi familia viene del club, mi abuelo, mi papá. Así que de chiquita estuve en el club, nací ahí, y me pasaba todo el día. Hasta que a los 8 o 9 años, de la mano de su primer entrenador Rubén Gómez, me entusiasmé con el básquet y arranqué una carrera que aún no termina”, cuenta. A los 17 emigró a Córdoba para estudiar Ciencias Económicas y jugar en Rieles Argentinos y en las Olimpíadas Universitarias con su facultad. 

¿Por qué básquet, Lorena? “El básquet tiene una atracción especial que únicamente lo puede entender la persona que sabe de básquet. Cuando estas todo el día con la pelota, cuando empezás a encestar y te empieza a gustar, te lleva la pasión. Es una sana rutina estar entrenando todos los días y encontrarte con tus amigos, llegar al club y que estén tus amigas para hacer un 3x3. Lo mejor que te deja el básquet es la gente que tenés alrededor. Después si ganás o perdés es una anécdota”, explica.

Para ella, un buen jugador depende de “tener ganas de aprender más todos los días, de perfeccionar tu técnica. Cuando encuentro un alumno que me dice ‘este ejercicio ya lo hicimos’, le respondo: ‘bueno hay que hacerlo 200 mil veces más’. Hay un estudio científico que dice que cada técnica, para ser perfeccionada y que quede en nuestra memoria, hay que hacer 200 mil repeticiones. En mi escuela nos gusta aprender con diferentes juegos los fundamentos. El básquet ha evolucionado muchísimo desde lo que aprendí a lo que se enseña hoy, pero la disciplina nos permite una mejor automatización en las acciones y aprende bien la mecánica de cada ejecución”.

Instalada en Unquillo y ya siendo mamá, encontró en el Club Unión el lugar dónde canalizar su pasión. “Van a hacer 9 años. En Unquillo no había escuela de básquet. Fui a preguntar para mis hijos y me dijeron que no había profe. Fui al otro año y tampoco, y me dije ‘no puede ser, si no hay doy yo’. Así empecé. Comencé a estudiar, estudiar y estudiar, y me capacité mucho porque una cosa es ser jugador de básquet y otra ser entrenador”, aclara.

Como entrenadora de los equipos femeninos de la ACBB ya tiene varios pergaminos. En 2019 los equipo de U13 y U15, con Lorena integrando el equipo técnico junto a Facundo Ortega y Miguel Ferreyra como técnicos principales respectivamente, ganaron invictos el Campeonato Provincial de Selecciones, organizado por la Federación Cordobesa de Básquetbol.

Hoy cursa el tercer y máximo Nivel de la Escuela Nacional de Básquetbol. Es entrenadora nacional y pionera como técnico, ya que no hay muchas mujeres DT en el país: “No hay las que yo quisiera. Hay 13 en el país de Nivel 3, y no muchas más en Nivel 2. Sí hay muchas de Nivel 1, pero si vamos a un campus sólo el 10 por ciento son mujeres”.

-¿Le cuesta mucho a la mujer integrarse al mundo del básquet?
-Depende de la personalidad. A mí me fue muy fácil porque no tengo problemas de relacionarme. Nos apoyamos mutuamente en lo que hacemos en diferentes clubes. Pero no vivimos del básquet y se complica organizarse familiarmente. Creo que a otras mujeres se les hace cuesta arriba. Es complicado pero no es difícil si tenés las ganas.

Cómo dirigente, coordina el básquet femenino en la ACBB: “ahora estamos organizando varios eventos a futuro, y se ha formado un equipo muy profesional de ‘profes’ en el básquet femenino”. Y advierte que la presencia de la mujer en la dirigencia del básquet “es mínima, lamentablemente. Tendría que haber más” y pide que se faciliten “formas para que haya más mujeres en la dirigencia”.

Pero, ¿qué le aporta de diferente la mujer al desarrollo el básquet? “No creo que el género aporte algo fundamental, ni de varones ni de mujeres. Es la capacitación. Tenés que estar capacitada para tener roles de gestión, y más si son estratégicos. Pero sí la mujer tiene una mirada más social, es emocionalmente más perceptiva de la realidad, y podemos aportar un montón de creatividad para generar más oportunidades de que más chicos puedan estar en los clubes”, destaca. 

Lorena ve el básquet a través del prisma de su personalidad: “La diferencia entre una buena jugadora y una mala es la cantidad de entrenamientos. Si es persistente y es disciplinada, no falta, entrena mucho, y le mete pilas más allá del club y los entrenamientos rutinarios, simplemente por eso será buena jugadora”. 

Aspira a que el básquet femenino tenga más horarios accesibles para las nenas, y claro, tiene un sueño: “Ser entrenadora de la selección argentina es mi máximo sueño, y dirigir un tiempo en Europa o Brasil. No me lo he propuesto, soy mamá de tres hijos y no podría ahora. Es un proyecto latente, pero me gustaría estar dos años dirigiendo en Europa o Brasil como experiencia, para después venir y transmitir lo aprendido acá”.

Aún quedan gajos de la pelota naranja para seguir escribiendo su historia. Y si sigue mirando a través del prisma de su personalidad, lo intentará una y mil veces hasta lograrlo. Porque “si es persistente y disciplinada, y le pone pilas” los sueños llegan. Y Lorena Romano lo sabe.

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