AUTISMO en CÓRDOBA: Los chicos con CEA y "El Placer de Viajar"

Este diciembre, las familias de chicos con Condición de Espectro Autista (CEA) que integran la Fundación El Placer de Jugar, revivirán una experiencia que ha sido renovadora en los últimos años: el viaje de fin de año. Alguna vez fue Brasil, y esta vez el destino es Las Grutas, un hermoso lugar de nuestra geografía.

Para alcanzar este objetivo, la Fundación y las familias, han trabajado para reunir los fondos, en un gran trabajo en equipo que incluyó peñas, venta de pollos y eventos deportivos.

“Como todas las disciplinas tratamos de cerrar el año de la mejor forma posible, y coronarlo con un viaje es ideal -cuenta Gustavo Eguiguren, presidente de la Fundación-. ¿Qué pasa con autismo? Por lo general los chicos con CEA no salen por un montón de razones. Por su condición, porque los ahuyenta el ruido, porque les resulta difícil estar en otros lugares, y tienden a encerrarse cada vez más, y cuando hablamos de ‘encerrarse’ me refiero a toda la familia”.

Así, “desde la Fundación tratamos de brindar un espacio para que las familias estén cómodas. Y si el niño está incómodo, tiene algún episodio, o algún momento disruptivo, que la familia este en un ambiente cómodo, y que esta conducta del pibe no moleste a nadie porque ‘están todos en la misma’. Salimos con todas las familias que son empáticas, que tienen la misma condición (la condición no solo es del chico sino de todos los que acompañan). Entonces todos viajamos en el mismo colectivo, todos empatizan, no hay problema si un chico tiene un episodio porque todos saben cómo contenerlo". 

Sobre el viaje, agrega: "Paramos todos en el mismo complejo, entonces estamos todos en la misma, en el mismo lugar, cerquita de la playa, y si hay un episodio esa familia se pueden volver de manera independiente al departamento. La condición es que estemos cerca de todo, para que las familias puedan tener independencia y estar acompañados a la vez”.

Para esto, este año el grupo alquilará un complejo de departamentos en Las Grutas, bien cerca de la playa y en pleno centro.

El concepto de Eguiguren es coherente con la filosofía de la Fundación: “Les armamos las condiciones para que todos puedan viajar. Tratamos con chicos, no con chicos con discapacidad. Si todo chico viaja, entonces los pibes con CEA también tienen que viajar”.

El beneficio está asociado con vivir la normalidad: “tenemos beneficio en todo. ¿En qué beneficia a un padre viajar con el hijo y a la inversa? La posibilidad de que la familia esté bien contenida en un ambiente de vacaciones. Porque son nueve días de vacaciones, en un lugar donde nadie te mira de forma distinta, donde si el pibe grita nadie se va a molestar, y un pibe con CEA, que nunca sale, lo hace con amigos y familia. Nada puede ser más óptimo”, afirma Eguiguren.

Lo interesante son los objetivos que se alcanzan que trascienden lo terapéutico. “No nos planteamos objetivos terapéuticos, pero alcanzamos a todos. ¿Qué más terapéutico para un pibe que un viaje con la familia? Ahí amalgamás todo. Todo lo que te planteaste en un año de terapia lo alcanzás en un viaje con la familia. Por ejemplo la autonomía, no la buscamos pero la conseguimos; el pibe está en una playa distinta que no iba a conocer nunca. Hay mil horas de psicólogo que no iban a lograr la autonomía para que un chico esté solo en una playa. No buscamos objetivos terapéuticos, pero los conseguimos. Nosotros tenemos un proyecto de sociabilización, objetivos que trabajamos durante el año, y a esos objetivos los amalgamamos en el viaje. Imagínate: socialización con la familia, socialización entre los chicos, entre las familias. Todo lo conseguimos en este viaje”.

Lo dicho: en esta Fundación de Córdoba los chicos con CEA pueden alcanzar "El Placer de Viajar".


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