TENIS UNIVERSITARIO: "Valoramos la garra, la disciplina y que les guste entrenar" (Germán Dalmagro, Associate Head Coach en Illinois)

Por Fabián Sacarelli (*). A los 40 años, Germán Dalmagro, cordobés, ex tenista, hijo del reconocido entrenador Alberto Dalmagro, puede decir que encontró su lugar. Después de una promisoria carrera como tenista en menores (fue número 1 de Sub 14, 16 y 18 en Paraguay), y desistir de ser profesional por falta de respaldo económico, emigró a Estados Unidos, donde estudió y desde 2018 se desempeña como Associate Head Coach en el equipo de tenis de la Universidad de Illinois.

Previamente, a los 20, estudió en un Junior College, para recibir un premio como el mejor jugador del año en todo el Junior College. En 2004 y 2005 llegó a ser el 3 del país en dobles y 7 en singles, además de ser All-American 5 veces (integrante de un hipotético equipo de la Liga). Luego vendría su formación como entrenador, pasando por West Florida (2005), Universidad de Kansas (2006-13), Universidad de Nebraska (2013-18) como Associate Head Coach; y finalmente en Illinois.

"El tenis Universitario tiene muchos beneficios para cualquier jugador que aspira ser profesional. Muchas veces por razones económicas, lesiones, o motivación muchos jugadores dejan de jugar o no llegan por no tener el apoyo adecuado. Estando acá en la Universidad esos jugadores tienen más apoyo, ya sea recibiendo una beca deportiva, una beca académica, el coaching de sus entrenadores, preparador físico, psicólogo deportivo -asegura Germán Dalmagro-. Nosotros llevamos a nuestros jugadores a torneos profesionales, se quedan en buenos hoteles y comen en buenos restaurantes. Todo eso suma para que la experiencia y el apoyo sea fundamental para el crecimiento del jugador/a". Y agrega: "El nivel de juego es muy bueno, y semana tras semana se juega a ese nivel. Aparte de todo esto, reciben mucho apoyo de sus compañeros de equipo, y eso hace que su entorno lo ayude a madurar más y crecer como jugador. A esto se llega sin tener que saltar etapas o tener esa presión extra que tienen muchos jugadores jóvenes y su entorno de que llegue a ser profesional". 

En otros deportes como el golf, la opción de estudiar en Estados Unidos era una alternativa fuerte, algo que no ocurría antes en el tenis: "Hace muchos años al tenis universitario se lo veía como la última opción, si tus sueños de ser profesional no se concretaban. Muchos jugadores pensaban que el nivel no era bueno y que no se podía mejorar. Hoy en día las universidades tienen más recursos que ofrecer, las infraestructuras son mejores, y está visto que sí se puede usar como un trampolín para el profesionalismo. La tecnología del presente ayuda mucho, el nivel de juego es mejor y más parejo y eso ayuda a crear otra perspectiva".  

Si uno va con intenciones de tener un título académico todo bien pero, ¿se puede ser profesional del tenis invirtiendo años de estudio?
Germán lo aclara: "Creo que las chances de estudiar, recibirse y ser profesional son reales. Obviamente no voy a decir que todo jugador que venga lo va a lograr. Son pocos debido al nivel, pero he visto muchos estudiantes que van un año o dos, y si tienen muy buenos resultados, dejan la universidad y se van al profesionalismo.
Hay ciertos casos de jugadores que se han quedado los cuatro años y sabiendo que mientras estudian tienen el verano libre, ahí se van a jugar torneos profesionales y acumular ranking. Desde septiembre a noviembre el tenis universitario es todo individual, y se utilizan esos meses para jugar torneos profesionales combinados con torneos universitarios. Hay que tener buena disciplina y, que sepas llevar bien a los estudios para seguir la carrera hasta que te recibas y de ahí salir. Tener el poder económico o sponsors ayuda mucho en esa decisión de irse antes y tirarse a profesionalismo". 

Para Germán, lo atractivo de las Universidades, son las prestaciones para que un estudiante pueda mantenerse en alto nivel de entrenamiento en el tenis mientras estudia. "Los beneficios son bastantes, depende del tamaño de cada universidad. En mi caso, que estoy en la División 1, tenemos un presupuesto muy alto, muchos recursos y los beneficios son muchos. Hay contratos con indumentaria deportiva, se les da cuatro raquetas de tenis por año, y los encordados que cada jugador quiera usar. Tenemos psicólogo deportivo, preparador físico, nutricionista, entrenamientos todos los días, acceso a vídeos de partidos. Si un jugador o jugadora tiene beca completa, la beca abarca un costo de vida que aparte de pagarle todo (vivienda, libros, las clases de su carrera y toda esa parte deportiva), se le da también un aporte económico para que cubra sus gastos diarios, que no son muchos. También está la parte académica. Ellos te ayudan con profesores particulares; te ayudan a crear un currículum, hay seminarios que empresas vienen a la universidad y entrevistan a cada estudiante-atleta para ofrecerles puestos de trabajo o pasantías mientras estudian. Para el que no quiere ser tenista profesional te pueden ayudar a conseguir trabajo una vez que te recibas. Otros beneficios que van con el tenis son viajes a muchas ciudades o algunas veces a países extranjeros que te llevan a jugar torneos, o viajes de entrenamiento, y eso ayuda mucho a conocer diferentes lugares, culturas y expandir tus conocimientos".

Pero, ¿qué sucede cuando termina el año académico? ¿Qué hace el jugador? "Mucho depende esto de cada jugador o jugadora. Hay veces que ciertos jugadores se toman los veranos y van a jugar torneos, viajan por todo el país a jugar torneos profesionales o torneos por equipo, o se van a jugar las ligas de Europa. Otros jugadores se van a sus casas a pasar tiempo con sus familias y amigos, y entrenan o se van de vacaciones. Muchos se quedan en la universidad a tomar clases de verano y a seguir estudiando y tratar de avanzar la carrera si es que están un poco atrasados, y al mismo tiempo entrenan y pueden jugar torneos. Otros estudiantes usan este tiempo para ir a trabajar a campamentos de verano, clubes, o academias para ganar un poco de dinero", asegura Dalmagro. 

Ese desarrollo, lamentablemente, no se da en el sistema universitario argentino. "Es muy complicado para que las universidades de Argentina o de todo Sudamérica yo diría. En Estados Unidos muchos deportes no generan ingresos para las universidades. Un presupuesto nuestro es de alrededor de 200 mil dólares por año, más las becas, más los costos de las infraestructuras que se usan para practicar y competir. Todo este apoyo se basa en una ley que se llama Title IX que es igualdad de ayuda a atletas masculinos y femeninos. Ojalá algo parecido fuera ofrecido en Argentina", anhela el entrenador cordobés. 

Claro que aquí o allá, la garra que siempre demuestra el deportista argentino es un factor valorado. "Si la garra ayuda muchísimo al tenis universitario. Muchos jugadores que no son tan talentosos pero tienen mucha garra, son disciplinados y trabajan mucho, terminan ganando más partidos que los que son más talentosos. Acá se juegan 6 partidos de singles simultáneamente, y esa garra es muy contagiosa para el compañero que está al lado tuyo compitiendo, y siempre ayuda a dar más de uno mismo. Otros aspectos que valoramos aparte la garra es el ser buen trabajador, que sean disciplinados, que les guste entrenar y no solamente competir los fines de semana. Que sean jugadores que no tengan mucho ego personal y que pongan al equipo adelante de sus objetivos personales porque todo eso hace que haga al equipo más fuerte", resalta Germán Dalmagro-. Es muy bueno que a los jugadores les guste seguir aprendiendo, mejorando, y que tengan mucha pasión por lo que hacen. Que sepan recibir críticas o ajustes y que busquen mejorar el día día. Cuando estás en las prácticas individuales o por equipo esos mismos jugadores aportan cosas positivas al equipo, porque así lo hacen más fuerte".

(*) Periodista especializado en tenis. Socio-Director de Talento Sports, comunicación estratégica y eventos. Contacto: (+54 9 351) 3242370.

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