VIRGINIA GARRONE: "A la competencia hay que aprender a disfrutarla. Si te va mal, de eso se aprende" (#PremioTALENTO2019, natación)

Empezó a nadar a los 4 años, por iniciativa familiar. Y a los 16 años María Virginia Garrone, nacida en Bell Ville, era junto a José Meolans, una de las grandes promesas de la natación argentina. Ella tiene una historia personal y deportiva que le valió recibir hace unos días, el Premio TALENTO 2019, en la ceremonia realizada en el Hotel César Carman (Córdoba), en la denominada La Noche de los Deportistas.


Sus logros llegaron de manera precoz. En 1994, en el Sudamericano Juvenil de Perú marcó un récord al ganar ocho medallas de oro. Y siendo aún adolescente integró el equipo argentino de mayores el Mundial de Roma: "A los 16 años me fui a Italia, al Mundial. Nadé al lado de los mejores del mundo. Quería viajar, quería algo distinto para mi vida", recuerda.

Allí se lesionó el hombro y, habiendo clasificado a los Juegos Olímpicos de Atlanta ’96, tuvo que bajarse del avión. Se operó pero el médico le dijo que no iba a poder nadar más. Peinarse o salir a correr le provocaban dolor. 

Pasaron dos años y, después de ver un torneo, volvió decidida a Bell Ville y le pidió a su entrenador que la preparara. “Bueno, te entreno pero la vas a pasar mal”, le dijo. ¿Importó? No. Nadó con dolor, brazada tras brazada, y llegó a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. 

"Me pongo metas y la meta es 'sagrada', sea como sea hay que lograrla. Mi meta siempre fue ir a un Juego Olímpico y llegó. Entrenaba todos los días. El tema es tener una meta firme, eso le da sentido a mi vida", asegura Virginia, mamá de tres hijos. 

Las complicaciones no terminaron ahí. A pocos meses del viaje, ¡se quebró la muñeca! "Entrenando largadas en el Jockey me desmayé en el aire y me quebré la muñeca. Me saqué el yeso antes, me rehabilité antes y fui igual a Sydney. No bajé mi marca pero la igualé. Por la fractura de la muñeca no pude nadar al ciento por ciento".

¿Se conformó? No. En el Campeonato Argentino de 2002 obtuvo 15 medallas de oro en...¡15 competencias!, marcando un récord inédito para la natación argentina. 

El plus de una campeona

Está demostrado, por lo que superó, que Virginia Garrone ama la natación. "Siempre quiero ganar en natación, al que sea. Me apasiona porque es el deporte que nos llevó mi papá. Hicieron pileta en mi casa y nos llevó por prevención. Ahí nos dijeron que tenía condiciones, hoy tengo más de 500 medallas".

Claro que para su época, tuvo que ser un poco autodidacta. "Teníamos la desventaja de que no había nutricionista, escuchaba en Buenos Aires y me traía las ideas. El tema de la desinformación es tremendo. Entrenaba 12 mil metros por día y se me rompió el hombro por falta de musculación".

Lo que logró Virginia Garrone fue excepcional, como ella. Su compromiso, su actitud, sus ganas de superarse, la llevaron a un lugar impensado hasta para ella misma, sorteando esas dificultades. ¿Por qué? "Creo que pasa por la meta personal de cada uno -dice la hoy entrenadora del Club Bell, de Bell Ville-. Pero hoy es distinto. Mis hijos juegan al fútbol y les encanta, pero hacen unos años que juegan campeonatos y no hay campeón. No les enseñan que en la vida hay derrotas, y que hay que aprender a manejarlas. Así no felicitás al ganador y no le decís al perdedor 'prepárate mejor'". 

Después de 10 años de haber dejado la y habiendo formado una familia, volvió a competir en Máster. "Me encanta competir, lo disfruto. A la competencia hay que aprender a disfrutarla. Si te va mal, de eso se aprende;
si te entrenás todo el año para algo, vas a dejar lo mejor, pero no hay que frustrarse, hay que analizarlo".

Hoy disfruta de esa otra etapa, pero siempre compitiendo: "Mi meta era ir a un Panamericano Máster, nade cuatro carreras 50 y 100 crol y 50 y 100 mariposa, y fui campeona panamericana en 50 y 100 crol con todas las estadounidenses compitiendo, y salí tercera en 50 y 100 mariposa. Hice tres récords sudamericanos y bajé todas mis marcas".

Ella sabe muy bien lo que es llegar, caer y levantarse. Superar en la intimidad la frustración y ponerse en carrera. En su interior, competir es una llama que no se apaga, y por eso en Masters tiene 30 récords nacionales y 3 sudamericanos. Finalmente, ella ganó.

VIRGINIA GARRONE EN SINTESIS

En 1993 obtuvo seis oros en el Sudamericano de Mayores
En 1994 logró la marca de ocho medallas de oro en un campeonato Sudamericano juvenil
En 1995 representó al país en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata
En 1996 compitió con 16 años en el Mundial de Roma, y clasificó a los Juegos Olímpicos de Atlanta ´96
En 2000 integró el equipo argentino en los Juegos Olímpicos de Sydney, cumpliendo su gran sueño
En 2002 obtuvo 15 medallas doradas en 15 pruebas en el Campeonato Argentino de Natación, otro récord para los libros


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