TENIS: “Sin compromiso, capacitación y pasión no se puede ser docente” (Valeria Mac Loughlin, entrenadora nivel 2 ITF)

Parada frente al grupo de profesores, Valeria Mac Loughlin cumple con su propia consigna. Enseña con pasión y compromiso. La avalan sus títulos de entrenadora Nivel 1 y 2 de ITF, la diplomatura en preparación física, y los siete años como docente del Profesorado Sudamericano de Tenis, que en Córdoba coordina el profesor Ariel Deon en el Botánico Tenis.

La misión de Valeria no es pequeña. Se trata de formar a los futuros profesores, en un período de recambio de esa profesión. Por eso conoce bien cuáles son los puntos en los que necesitan ser preparados.

“Hace unos años atrás la principal falencia era provocada por la masividad del deporte con respecto a la infraestructura, no disponía de tantas canchas. Hoy pasa al revés, no hay tanta cantidad de chicos por lo que hay que abordar estrategias más integrales para la enseñanza, para que los chicos se capten más rápido en el deporte –señala la entrenadora, que el sábado disertó en el Nivel 2 del Profesorado en el Botánico-. Competimos con deportes que a corto plazo tienen una inserción a la competencia mucho mayor, o a un encuentro. Tenemos que entender que el tenis no es un chico que aprende y tiene que insertarse a largo plazo, sino que tenemos que lograr que los chicos empiecen a participar del sistema de encuentro y de competencias lo más temprano posible. Entonces hay que generar ámbitos de aprendizaje que sean lúdicos, y en los que podamos insertar a los chicos en encuentros formales para que puedan vivenciar el tenis como deporte formal”.

La condición de deporte individual, y de experiencias solitarias dentro de una cancha, hace aún más difícil que un chico lo priorice por otros deportes de conjunto. Pero Valeria tiene una respuesta: “Hay que tener en cuenta que las personas somos seres sociales y seres lúdicos, el hombre nació para jugar. Si desde esa interpretación podemos incorporar herramientas lúdicas de enseñanzas, los chicos van a arraigarse en el deporte mucho más rápido, independientemente que sea individual. Sí me parece importante en edades tempranas trabajar más desde lo grupal, incluso por la necesidad afectivo-social. Trabajándolo desde ahí, es la base para poder retener las nuevas camadas y después desarrollar el tenis”.

Claro que, como todo deporte, en algún momento hay que pasar de jugar, a ganar para seguir progresando. “Como profes tenemos que tener en cuenta los objetivos de rendimiento y no de resultado. Ganar es una consecuencia de un montón de otros procesos anteriores. Como profes decirle a un chico que ‘llegó el momento de ganar’, es condicionarlo. Lo que tenemos que lograr es inducirlo de apoco a la competencia y que el mismo sienta la necesidad de superarse. Desde ahí el chico solo va a sentir la necesidad de competir. Ganar es una consecuencia, pero tiene que ver más con el rendimiento que con el resultado”.

Algunos se adaptan mejor a la competencia desde pequeños, pero para la entrenadora eso no es determinante: “Hay chicos que tienen características competitivas de manera innata. Pero en el tenis como en la vida todo es ‘aprendible’ y ‘entrenable’. Hay chicos que tenían talento, agresividad, y buenas habilidades mentales, y aún así no llegaron, y jugadores que han empezado de abajo y a fuerza de disciplina y entrenamiento han conseguido resultados. Tiene que ver con identificar la cualidad innata, potenciarla, y a quienes no tengan una raíz competitiva, ir entrenándosela”.

Ella hizo lo propio. A su vocación docente la dotó de las tres condiciones que cree indispensables para transmitir conocimientos: “Compromiso, capacitación y pasión. Sin esas tres cosas no se puede ser docente, por lo menos sustentable en el tiempo”.


Volver a articulos de Capacitación