DEFENSA PERSONAL: “Hay muchos pasos antes de llegar a la acción física” (Rubén Darío González, especialista)

Rubén Darío González es Maestro en Judo 6to Dan y ostenta altos grados en otras artes marciales. Sin embargo su conocimiento ha trascendido lo que puede llegar a transmitir en un tatami o colchoneta de práctica. Es el actual Director Nacional del área en la Confederación Argentina de Judo y un especialista y referente nacional en Defensa Personal. “Si bien practico Judo desde los 8 años, me introduje a la defensa personal desde hace 25 años, cuando dentro de distintas disciplinas marciales, vi elementos y conceptos comunes útiles para esta aplicación tan necesaria en la vida moderna”, cuenta.

¿Qué es la defensa personal y como se relaciona con las Artes Marciales? “Es la aplicación real de las AM,  considerando que la acción física solo debe ser un último recurso”. 

¿Entonces, no son lo mismo artes marciales que defensa personal? "En muchas de las disciplinas marciales como el Judo, el Karate y otras, se habla que “son” defensa personal, y en realidad son “parte de” o “pueden aplicarse a”, pero no son sinónimos de la DP. El combate deportivo y otras formas de prácticas tienen reglas y una ética, Pero en la defensa personal suele no haber ética y las únicas reglas son las que dicta la ley, que muchas veces se ignora tanto por los agresores como por los agredidos”. 

¿En qué se diferencian las situaciones de combate de práctica y el combate deportivo con la defensa personal? “La diferencia fundamental es el conjunto de condiciones de la situación a la que debe enfrentarse. Cuando se practica o incluso en la competencia de torneo, el enfrentamiento es violento pero hay control, respeto, reglas, ética, y hasta una situación de cordialidad entre los competidores. Todo esto nunca se da en la violencia urbana”, explica. “Hay mucho estrés y nervios, incluso pánico. Sufrir acciones de violencia repentina desencadena reacciones psico-fisiológicas, que van desde el estupor, vomitar, anularse, tirarse al suelo, orinarse, quedarse congelado del pánico, desvanecimiento, síncope, etc. Huir “corriendo como un conejo” podría en ciertos casos ser lo único positivo, pero no siempre se reacciona así.  Antes de llegar a estos extremos hay reducción de la capacidad cognitiva, de la capacidad de respuesta física. Es decir, la personal se anula mental y físicamente”. 

¿El que practica artes marciales está mejor preparado para esto? “El entrenamiento deportivo contribuye a mejorar la respuesta, pero no es suficiente. En el entrenamiento deportivo, uno se prepara para la competencia. La competencia es una situación de extremo enfrentamiento, obviamente con sus reglas. Las personas acostumbradas a enfrentarse al fogueo del torneo, son como locomotoras que chocan una contra otra, pero lo hacen con control y respeto por las reglas y por la integridad física del otro. Esa persona cuando se ve sometida a una situación de asalto violento en la calle, puede actuar con mayor control porque está habituado a eso, pero las situaciones son diferentes. Tiene que tener en claro los riesgos a lo que se somete, qué puede hacer, cuándo y qué es lo que no debe hacer, eso es muy variado, complejo y difícil de predecir en su resultado”.

En una situación de violencia urbana, ¿es mejor reaccionar instintivamente o enfriar la cabeza y tratar de razonar? “Hay que separar lo que es la reacción instintiva., que todos tenemos. Muchas veces la reacción es congelarse o entrar en pánico. El entrenamiento de la disciplina marcial y de la defensa personal hace que la reacción instintiva sea direccionada correctamente hacia lo que le va a salvar la vida. Es decir, una respuesta productiva y no en una dirección que puede redundar en un peligro mayor. Las reacciones instintivas son inevitables cuando la situación de violencia extrema ya está en curso, ahí sólo se reacciona. Pero la respuesta de una persona entrenada, que hizo miles de repeticiones de defensa y ataque en su preparación, va a ser muy diferente a aquella que no tiene ese entrenamiento. Antes de entrar en la cruda reacción instintiva hay un altísimo porciento de casos en las que se pudo prevenir para no entrar en esa situación”. 

¿Cómo se evalúan esas situaciones? “Existe lo que se llama la Pirámide Escalonada de la Defensa Personal, un esquema de 11 pasos. Esta muestra la variedad de acciones para evitar llegar al último escalón, el mas indeseado, que es la acción física. Si uno está en el último escalón, o sea que ya está siendo agredido, es que fracasó rotundamente en todos los escalones anteriores, ya sea porque no los pudo ver, no los pudo contrarrestar, no los pudo decodificar y procesar correctamente. La defensa personal debe enfocarse en evitar llegar a la acción física porque es ahí donde estamos condenados a actuar en la forma instintiva y es a todo o nada. Muchas veces la víctima está incluso en completa inferioridad de condiciones y todo intento de defensa está condenado al fracaso. La causa más recuente de lesiones graves y muerte en asaltos violentos es el errónea respuesta de la víctima”. 

¿En cuánto tiempo puede uno aprender a defenderse? “Hay distintos niveles y aspectos de la defensa personal. El principal es conocer tema de seguridad preventiva, zonas de riesgo, el proceso del ataque violento, psicología situacional de agresor y de la víctima, aspectos jurídicos, y otros temas teórico-prácticos. Cualquiera puede aprenderlos. Los delincuentes eligen minuciosamente a sus víctimas, no asaltan al azar. Por eso es tan importante conocer qué tiene que hacer una persona para no ser elegido como víctima en un asalto. Es lo más importante en la seguridad personal. Y aunque uno fuera “elegido”, si uno conoce las zonas de riesgo, el modo operativo más usual de los delincuentes, las etapas del asalto violento, puede reconocer lo que está ocurriendo y poder prevenirlo, abortarlo, evitarlo. Cuando uno lo desconoce se encuentra de golpe en la situación de reacción instintiva, que generalmente fracasa”. 

(#) Rubén Darío González, Maestro Especialista de Judo y Defensa Personal, Instructor de fuerzas de seguridad y empresas privadas. Contacto: rgonzalezju@hotmail.com   cel. (351) 254 4704.


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